LA MIES ES MUCHA... LOS OBREROS MUY POCOS...
NO PONGAS EXCUSAS...
NADIE ES DESCARTADO PARA TRABAJAR POR EL REINO.
PARÁBOLA DEL PINTOR |
El Gran Pintor dibujaba y dibujaba, en su bondad: EL REINO.
|
|
![]() ![]() |
|
Tomó en sus manos un grupo de pinceles, de todos los tamaños; unos sin estrenar, otros usados y algunos muy viejos, pero todos ellos, abandonados y seguros, en el gran AMOR de su SEÑOR y ARTÍFICE.
El Gran Artista, cada mañana, al empezar su tarea, acariciaba a cada pincel, valorándolo y destinándola a pinceladas y colores concretos.
Los pinceles, también cada mañana, se volvían a su Señor, expectantes y agradecidos y desde aquí, descubrían en los demás pinceles la riqueza del contraste de colores y la sinfonía completa que lograba la obra de su Señor. Contentos por el descubrimiento, se comprometieron a ayudarse y fueron plasmando en el lienzo:
Alegría, sencillez, disponibilidad, amor...
Digamos: FRATERNIDAD
Humildad, perdón, cercanía, austeridad.....
Digamos: POBREZA
Ternura, misericordia, comprensión, servicio, entrega....
Digamos: AYUDA A LOS NECESITADOS.
Otros pinceles que estaban alejados de la Obra: Unos rotos en un rincón de la marginación, otros gastados por el hedonismo de la vida, otros raidos por la ambición y el dinero .
...y otros muchos, nuevos y lozanos, buscadores, como tú, fueron poniéndose al alcance del Creador, para completar la obra que requería de todos ellos:
El REINO, un mundo de hermanos unidos,
todos hijos del ÚNICO PADRE, DIOS.
|
|
![]() ![]() ![]() |
|